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El 12 de julio se conmemoró el Día de la Constitución Política del Perú, fecha de trascendental importancia jurídica e institucional que permitió reafirmar el valor supremo de la Constitución como norma fundamental del ordenamiento jurídico y pilar del Estado constitucional de derecho. Esta conmemoración invitó a reflexionar sobre la función de la Constitución como expresión de la voluntad soberana del pueblo, marco normativo de organización del poder y principal instrumento de garantía de los derechos fundamentales.
Desde una perspectiva del derecho constitucional, la Constitución Política del Perú constituye la fuente suprema del sistema jurídico, de la cual derivan la validez y legitimidad de todas las normas, actos y decisiones del Estado. Su carácter normativo y vinculante obliga a todos los poderes públicos y a los particulares a actuar dentro de los límites que ella establece, garantizando el principio de legalidad, la separación de poderes y el respeto al orden democrático.
En el ámbito de los derechos fundamentales, la Constitución consagra un amplio catálogo de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, que deben ser respetados, protegidos y garantizados por el Estado. La conmemoración de esta fecha reafirmó la centralidad de la dignidad humana como fundamento del orden constitucional y la necesidad de interpretar y aplicar las normas conforme a los principios de razonabilidad, proporcionalidad y protección efectiva de los derechos.
Desde la perspectiva del control constitucional, el Día de la Constitución permitió destacar la importancia de los mecanismos de defensa del orden constitucional, tales como los procesos constitucionales y el control de constitucionalidad de las normas. Estas herramientas jurídicas resultan esenciales para prevenir y corregir actos que vulneren la supremacía constitucional, fortaleciendo la tutela jurisdiccional efectiva y la seguridad jurídica.
En el ámbito de la organización del Estado, la Constitución establece la estructura, competencias y límites de los poderes públicos, así como los principios que rigen la función pública. Su observancia garantiza el equilibrio entre los poderes del Estado, la transparencia en el ejercicio del poder y la responsabilidad de las autoridades frente a la ciudadanía, en consonancia con los valores democráticos.
En consecuencia, el Día de la Constitución Política del Perú no solo constituyó una fecha conmemorativa, sino una oportunidad para reafirmar el compromiso de la sociedad y de las instituciones con la defensa del orden constitucional, el respeto a la legalidad y la protección de los derechos fundamentales. Esta conmemoración recordó que la vigencia efectiva de la Constitución es condición indispensable para la democracia, la justicia social y la consolidación del Estado de derecho.
