
El 05 de julio se conmemoró la publicación de la Ley N.° 29735, Ley que regula el uso, preservación, desarrollo, recuperación, fomento y difusión de las lenguas originarias del Perú, hito normativo de especial trascendencia jurídica, cultural y constitucional que consolidó el reconocimiento de la diversidad lingüística como un elemento esencial de la identidad nacional y del Estado intercultural. Desde una perspectiva constitucional, esta ley desarrolló el principio de pluralidad étnica y cultural de la Nación, reafirmando la obligación del Estado de respetar, proteger y promover los derechos lingüísticos de los pueblos indígenas u originarios.
En el ámbito de los derechos fundamentales, la Ley de Lenguas Indígenas reconoció el derecho de toda persona a usar su lengua materna en los ámbitos público y privado, así como a recibir servicios públicos en su idioma originario, particularmente en sectores esenciales como la justicia, la salud, la educación y la administración pública. Este reconocimiento jurídico se encuentra directamente vinculado al derecho a la igualdad y a la no discriminación, en tanto busca eliminar las barreras lingüísticas que históricamente han limitado el acceso efectivo de los pueblos indígenas a sus derechos.
Desde la perspectiva del derecho administrativo, la promulgación de la Ley N.° 29735 impuso obligaciones concretas a las entidades del Estado, tales como la identificación y oficialización de las lenguas originarias predominantes en cada ámbito territorial, la capacitación de servidores públicos en el uso de dichas lenguas y la implementación de mecanismos de atención intercultural. El incumplimiento de estas obligaciones puede generar responsabilidad administrativa, al vulnerar el derecho de los ciudadanos a una atención pública adecuada y respetuosa de su identidad cultural.
En el ámbito del derecho educativo y cultural, esta ley fortaleció la educación intercultural bilingüe, reconociendo la lengua como un vehículo fundamental para la transmisión de conocimientos, valores y cosmovisiones propias de los pueblos originarios. La protección y promoción de las lenguas indígenas contribuye no solo a la preservación del patrimonio cultural inmaterial de la Nación, sino también al fortalecimiento de la autoestima colectiva y de la participación social de las comunidades indígenas.
Desde una perspectiva del derecho internacional de los derechos humanos, la Ley de Lenguas Indígenas se encuentra alineada con los estándares establecidos en instrumentos internacionales sobre derechos de los pueblos indígenas, que reconocen la lengua como un componente esencial de la identidad cultural y del ejercicio pleno de los derechos humanos. Su promulgación reafirmó el compromiso del Estado peruano con la interculturalidad, la inclusión y el respeto a la diversidad.
En consecuencia, la publicación de la Ley N.° 29735 representó un avance sustancial en la construcción de un Estado intercultural y plural, en el que la diversidad lingüística es reconocida y protegida como un bien jurídico de especial relevancia. Esta fecha recordó que la garantía de los derechos lingüísticos no constituye una concesión, sino una obligación jurídica orientada a asegurar la igualdad real, la inclusión social y el pleno ejercicio de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas del Perú.
